A UNIR TODAS LAS LUCHAS PARA QUE LOS PUEBLOS Y L@S TRABAJADOR@S MANDEN
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domingo, 7 de abril de 2019

ELEMENTOS CENTRALES DE LA CONSTITUCIÓN DEL MPT



I. Objetivo político y Ejes centrales del MPT


 (Extracto de la convocatoria al encuentro ampliado del 4 y 5 de abril de 2009)

Esta nueva formación unitaria tendrá un carácter federativo y será una alianza política para las transformaciones sociales. El objetivo es la conquista política de los pueblos para instaurar una sociedad sin clases, solidaria, igualitaria, libertaria y liberadora.

1. El eje central, el poder popular
El poder popular será nuestro eje de construcción, entendido en su sentido amplio de bregar porque los pueblos recuperen el protagonismo de los procesos políticos.

2. Multiplicidad de formas de lucha, sin descartar la participación electoral
En el proceso de acumulación de fuerza una multiplicidad de formas de lucha serán impulsadas, siendo lo electoral un elemento que debe discutirse ampliamente y de acuerdo a los contextos pertinentes, y que puede manifestarse de variadas formas; ya sea a través de un instrumento legalizado o con candidaturas autónomas o candidaturas levantadas por organizaciones sociales, y de ser necesario, con campañas de abstención y/o voto nulo.

3. Independencia política frente a la Concertación y sus aliados
Rechazamos cualquier acuerdo político con la derecha o la Concertación, desde la independencia política de la clase trabajadora, porque ambas componendas son expresiones de los intereses de la minoría que administra el poder a favor de un puñado de privilegiados que dominan a las grandes mayorías a costa de la explotación y mala vida de los trabajadores y los pueblos.
Descartamos el apoyo electoral a las fuerzas que son el sostén político del sistema de dominación, así como a los partidos que tengan acuerdos electorales o tácticos con la Concertación.

II. Grandes compromisos:

4. Identidad y compromisos: amplitud y federación
Nos comprometemos a poner nuestros empeños en este proceso para la creación de un instrumento político federativo, amplio, con voluntad de mayorías y ética revolucionaria.

La nueva fuerza será anticapitalista, antiimperialista, internacionalista y latinoamericanista. Cobrará identidad y radicalidad, y perseguirá la agrupación de los pueblos indígenas en lucha, el ambientalismo anticapitalista, el feminismo de clase y el conjunto de organizaciones reales cuyas demandas sustantivas sean antagónicas al modelo de dominación.

5. Unidad, organización y lucha
Empezaremos desde ya a solidarizarnos mancomunadamente con las distintas luchas agrupadas, y procurar la reunión de las distintas iniciativas por la base. Iniciaremos una activa participación en todo proceso electoral de carácter social, ya sea poblacional, sindical, estudiantil, que nos permita entregar nuestros planteamientos e impulsar la práctica revolucionaria.

6. Construcción del movimiento desde las bases
Convocamos a todos los que estén de acuerdo con lo expuesto a sumarse, y a organizar instancias comunales y regionales, para darle fuerza desde abajo, y poder crear una instancia federativa de carácter nacional. Todos convinimos en cuidar con generosidad y estatura política el continente unitario recién amanecido.

 (Extracto de la convocatoria al encuentro ampliado del 4 y 5 de abril de 2009)


Plataforma de lucha del MPT: principales demandas


ABAJO EL CÓDIGO LABORAL DE LA DICTADURA
·        Jornada laboral de 40 horas semanales con completa compensación salarial.
·        Fin de las AFP y establecimiento de un sistema de seguridad social fundado en el reparto solidario, el financiamiento tripartito (Estado, patronal, trabajadores).
·        Por un sueldo mínimo de $500.000.
·        Por un derecho de huelga legal, integral y en todo aspecto.
·        Igualdad de ingresos y condiciones de trabajo sin discriminaciones de género ni de ningún tipo.
·        Fin al subcontrato y la precarización de las condiciones y contratos de trabajo.


POR UNA REFORMA URBANA INTEGRAL
·        Derecho a la vivienda digna para toda familia popular.
·        Amnistía inmediata a todos los deudores habitacionales.

POR UNA NUEVA REFORMA AGRARIA
·        Restitución de tierras y recursos a las comunidades indígenas y campesinas. Restablecimiento del proceso de Reforma Agraria iniciado en 1967 y desarticulado en 1973.
·        Fin al uso y producción de alimentos transgénicos.
·        Fin a los monocultivos que vulneran las condiciones ambientales.
·        Protección a la pequeña propiedad campesina ante las empresas transnacionales del comercio.
·        Soberanía alimentaria.
·        Nuevo código de aguas que asegure el abastecimiento y el riego y ponga fin a los abusos de grandes empresas que monopolizan este recurso.

DERECHOS AMBIENTALES

·        Asegurar mediante la Constitución y las leyes, la defensa y protección al medio ambiente, pacha mama, ñuke mapu.
·        Legislación que proteja a la ciudadanía ante los proyectos y conductas destructivas o lesivas del medio natural.


REFORMA EDUCACIONAL A TODO NIVEL
·        Educación pública estatal, gratuita, laica e intercultural en todos los niveles. Fin a la municipalización.
·        Nuevo estatuto para la enseñanza particular-subvencionada. 
·        Currículo democrático y participación de la comunidad: creación de los consejos de la educación.
·        Dignificación de la labor docente y paradocente. Pago de la deuda histórica del profesorado.


POR UNA SALUD DIGNA PARA TODAS Y TODOS
·        Nuevo sistema de salud fiscal, que asegure la gratuidad a las y los trabajadores y personas en riesgo social.
·        Nuevas y efectivas políticas sociales en favor de las y los adultos mayores.


SOCIALIZAR LOS RECURSOS DE TODAS Y TODOS
·        Renacionalización del cobre y recursos mineros estratégicos.
·        Nacionalización de la Banca.
·        Nacionalización de los recursos naturales estratégicos y de las empresas que administran los servicios públicos básicos para una vida digna y soberana de todos y todas: transporte público, agua, electricidad, salud, vivienda, educación y seguridad social.

NUEVA CONSTITUCIÓN PARA UNA VIDA DIGNA
Asamblea Constituyente soberana para aprobar un ordenamiento que asegure a toda la ciudadanía el derecho a las libertades democráticas y a una vida digna, que represente los intereses de los pueblos y los trabajadores y respete los derechos colectivos, la diversidad cultural.


martes, 23 de octubre de 2012

El 11 de septiembre: ¿Un año más?




Otro año de impunidad, de explotación y sobre-explotación, de pérdida de los derechos fundamentales de las clases trabajadoras, logrados a través de la acumulación de fuerzas mediante mil luchas en los siglos XIX y XX, desde la sumatoria de parlamentarios, alcaldes y regidores, hasta las experiencias subversivas, pasando por huelgas, tomas de fábricas y de tierras para labrar y poblar, paros generales y mucha construcción de orgánica popular, concientización y formación en la teoría revolucionaria y en la práctica ejemplar de los pueblos que vencieron al capitalismo.

            Hablar hoy del 11 de septiembre no puede ser un pedazo de papel digno del muro de los lamentos, no puede asociarse al lloro y a la impotencia.

            Para nosotr«s, el 11 de septiembre es la fecha en que se recuerda a los caídos en el proceso revolucionario, antes, durante y después del golpe de 1973. Es una fecha de memoria para muchos deudos, pero también es el momento en que debemos pensar por qué hubo un golpe dado por los militares y organizado hábilmente por el gran capital transnacional y nacional, con sus aliados del país: empresarios, especuladores de la banca y latifundistas (incluidos muchos que hoy buscan nuestros votos).

Hablar del 11 de septiembre significa poner en el debate de hoy los grandes logros del proceso del mundo popular y, por supuesto, sus históricas deficiencias. No sería correcto sólo considerar los errores sin valorar el cómo el mundo popular en Chile pudo ganar espacios para llegar a dar pasos por un camino que debía llevar a un régimen socialista de transición a una sociedad sin clases. Tampoco sería lo correcto, idealizar la conducción que tuvo el movimiento popular, sin tomar en cuenta que no había condiciones para dar el salto hacia el socialismo y que no podrían prosperar ni la aventura subversiva de organizaciones menores ni la burocratización del proceso en manos de tecnócratas y dirigentes de partidos que apoyaban la misma institucionalidad que se buscaba cambiar.

Pero hay “datos duros” que considerar: el proceso organizado por las fuerzas mayoritarias de la izquierda, y apoyado incluso con bastantes reparos, por la izquierda extralegal, consiguió logros que otra estrategia no hubiera conseguido:
- La nacionalización del cobre, sin indemnizaciones a las empresas norteamericanas. Fue el mayor golpe que recibía el gran capital transnacional y su ente de poder, el imperialismo.
- La profundización de la reforma agraria, buscando una nueva institucionalidad en el mundo campesino, abriendo espacios de participación popular donde había paternalismo reformista. Fue el golpe de gracia al latifundismo.
- La intervención de la banca, hecho poco conocido, y que permitía evitar el saqueo “por dentro” de los recursos de millones de trabajadores/as, depositados en el sistema financiero.
- La construcción de un área de propiedad social y la intervención de muchas grandes empresas, primer paso hacia la constitución de un área de economía socialista.
- La opción del gobierno popular por una política internacional independiente, “no alineada”, que significaba al menos salirse del campo de influencia del imperialismo yanki.
- Un gran intento por establecer un sistema de educación que diese igualdad de oportunidades a todos los educandos, algo por lo que hoy valerosamente luchan los jóvenes de este país. La Escuela Nacional Unificada, ENU, fue en el plano ideológico, una de las iniciativas más atacadas por las derechas.

Todo ello permitió la dignificación “del pueblo” y ayudó a la organización de éste y la creación de gérmenes de poder popular.

Las propias debilidades de la estrategia puesta en práctica, permitieron que el golpe fuese exitoso: La crueldad de los golpistas es la muestra misma del enorme apoyo que encontró el proceso entre el mundo popular, cayendo en la defensa de su gobierno y en la posterior resistencia a la tiranía, los hijos e hijas más valerosas de los pueblos dignificados y alzados.

            Sin desconocer las debilidades del proceso y de sus líderes, y sin entrar en el eterno debate entre “reformismo” y “revolución”, hacemos un reconocimiento desde el campo proletario, a los y las que con Allende a la cabeza, haciendo mucho o poco, defendieron en primer lugar los intereses de las clases trabajadoras.

Allende llamó a “otros hombres” (y mujeres, agreguemos) a superar el momento amargo de la interrupción del proceso revolucionario a la chilena. Estos nuevos hombres y mujeres están aquí y ahora, luchando por revertir la derrota de los pueblos; estuvieron en la juventud popular de los 80, en la Revolución Pingüina, en la lucha de los estudiantes y de la nación mapuche de hoy, en los trabajadores de las minas, de la pesca, de la banca, de los servicios públicos, de los puertos, de la construcción, etc., en los que derrotan al capitalismo contaminador. Por eso no es tiempo de seguir llorando.


EL MPT Y LAS ELECCIONES MUNICIPALES 2012


Indudablemente que nuestra posición sobre las próximas elecciones municipales en las distintas comunas del país, debe ser en el marco de las definiciones estratégicas entregadas por nuestro documento fundacional, que en una de sus partes afirma:

“En el marco contextual de la crisis económica planetaria en curso del capitalismo, la convergencia es una necesidad y una oportunidad para los intereses emancipatorios de los trabajadores y los pueblos, para los de abajo. Resulta perentorio construir un pliego de los pueblos, programa o plataforma de lucha y mediante los medios más democráticos, incluso a través de una consulta. Y urge un plan de acción para enfrentar la crisis”.

En este contexto y para estas elecciones, expresamos:

Desde la independencia política de la clase trabajadora, el rechazo a “cualquier acuerdo político con la derecha o la Concertación, porque ambas componendas son expresiones de los intereses de la minoría que administra el poder a favor de un puñado de privilegiados que dominan a las grandes mayorías a costa de la explotación y mala vida de los trabajadores y los pueblos”. 

Es por esto que “descartamos el apoyo electoral a las fuerzas que son el sostén político del sistema de dominación, así como a los partidos que tengan acuerdos electorales o tácticos con la Concertación”. 

“En el proceso de acumulación de fuerza una multiplicidad de formas de lucha serán impulsadas, siendo lo electoral un elemento que debe discutirse ampliamente y de acuerdo a los contextos pertinentes, y que puede manifestarse de variadas formas; ya sea a través de un instrumento legalizado o con candidaturas autónomas o candidaturas levantadas por organizaciones sociales”.

Las campañas electorales deben ser una ocasión para cuestionar el sistema imperante y su institucionalidad y no para fortalecer ésta. Lo que se debe fortalecer es la capacidad de las organizaciones populares de generar su propio poder y no delegar éste en individualidades que desplazan a los electores de los espacios donde se busca ejercer poder. Deben ayudar a desarrollar, aún en forma embrionaria, el poder organizado de los pueblos y no ser un factor de “culto a la personalidad”. Debemos fortalecer el comunitarismo, la solución colectiva de los problemas, el surgimiento del poder popular, cerrando el paso al populismo, el clientelismo, el paternalismo y, lo que puede ver después de estas lacras, la corrupción y la sed de poder cuando predominan los individualismos por sobre lo comunitario.

No creemos que tenga sentido programar campañas donde el resultado sea un desgaste de nuestras energías humanas y recursos materiales, sin obtener el crecimiento del empoderamiento de los pueblos o sin obtener un resultado electoral que refleje que nuestro quehacer ha sido bien evaluado por el mundo popular. Siempre podremos hacernos visible optando por las personas y organizaciones populares, cuyos problemas estarán siguiendo presentes el día después de las elecciones. Es en el trabajo cotidiano junto a la clase trabajadora y las y los excluidos del sistema, donde debemos demostrar nuestras capacidades y dar a conocer nuestras propuestas.

En estas elecciones en aquellos lugares donde no existan las alternativas antes enunciadas nuestro llamado es a “votar nulo”. 

Llamamos a impulsar las siguientes Ideas Fuerza, para construir una comuna diferente:

- Fortalecer y desplegar la fuerza y presión de los organismos sociales sobre el municipio en un proceso permanente, ininterrumpido y en ascenso para ir construyendo, desde todos los frentes de masas, esa acumulación de fuerzas que permita acceder efectivamente al poder comunal.

- Poner por sobre todas las cosas la construcción de un camino propio –autónomo, democrático y popular- en pos de fortalecer la lucha de los trabajadores y el pueblo por un mundo mejor.

- En este sentido damos primera importancia a la lucha social y a todas aquellas movilizaciones en beneficio de nuestros derechos.
- A transformar la Comuna en una expresión del Poder directo de Pueblo, avanzando en la consolidación real de un efectivo Poder Local.